Spanish Basque Catalan English Galician German

In order to view this object you need Flash Player 9+ support!

Get Adobe Flash player

Powered by RS Web Solutions

Federico Martinón ´La vacuna universal es la única forma que tenemos de controlar la meningitis B´

El Ministerio de Sanidad ha decidido acotar la administración de la vacuna contra el meningococo B al uso hospitalario para aquellos niños con déficit de complemento, asplenia o disfunción esplénica grave, personal de laboratorio que manipule muestras que puedan contener meningococos y en caso de brotes. La enfermedad meningocócica causada por el serogrupo B de esta bacteria es la más prevalente en España y representa el 70% de los casos de meningitis que se producen cada año, unos 400, generalmente en niños y adolescentes. Hasta ahora, no había ninguna vacuna en el mercado contra esta variante de la enfermedad, que tiene una mortalidad del 10% y que provoca secuelas graves -amputaciones o déficit neurológico severo- a un tercio de los sobrevivientes. El pediatra Federico Martinón, del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS) y participante en el desarrollo clínico de la vacuna de la meningitis B, defiende la vacunación universal como única vía para prevenir la aparición de una enfermedad que tiene, afirma, una forma dramática y un impacto importante sobre la salud.

-Sanidad ha aprobado la vacuna frente al meningococo B. Sin embargo, ha limitado su administración a los grupos de riesgo. ¿Qué opina de esta decisión?

-Para nosotros es una enfermedad importante porque, aunque no tiene un número muy alto de casos, sí tiene un impacto muy importante porque son en general niños y adolescentes quienes la padecen, y por la forma dramática de la enfermedad; tenemos muy poco tiempo de actuación. Estamos hablando de unas cifras de mortalidad -un diez por ciento- y de morbilidad -un tercio de los sobrevivientes quedan con secuelas graves- en el mejor de los escenarios, unas cifras inaceptablemente altas. Y creemos que la única forma de controlar esta enfermedad es a través de su prevención, algo que hasta ahora no podíamos. Pero hoy tenemos esta vacuna y lo que se preconiza, teniendo en cuenta que los principales objetivos de este microorganismo son los lactantes y los adolescentes, es que se vacune a esta población, al menos mientras no sepamos quién tiene riesgo y quién no de padecer la enfermedad. Indudablemente estaremos vacunando a niños que nunca tendrán meningitis con o sin vacuna, pero como no podemos saberlo la única alternativa que nos queda hoy por hoy es esa. Insisto, en nuestro país, incluso en un ciclo epidemiológico benévolo como el que estamos viviendo porque nunca hemos tenido tan pocos casos, lo ideal es la vacunación universal porque esta es una enfermedad que se comporta de una forma impredecible, es decir, que los casos pueden subir o bajar sin que nosotros sepamos cuándo va a suceder.

-Precisamente esta es una de las líneas de investigación del grupo que usted coordina, ¿no?

-A través de proyectos como "Euclid", estamos tratando de identificar y encontrar los biomarcadores genéticos que nos permitan identificar a priori quién está en riesgo y quién no de padecer la enfermedad. Pero aún, y pese a que hemos avanzado mucho en este sentido, no tenemos la posibilidad de llevarlo a la práctica. Todavía no puedo hacer un test que me permita niño a niño saber quién tiene riesgo y quién no, y por tanto hacer una vacunación selectiva. Sabemos que hay enfermedades que predisponen a un mayor riesgo de padecer la enfermedad, pero sin embargo la gran mayoría de los casos que observamos en el día a día no tienen ninguna de estas enfermedades. Es decir, que la medida que plantea el ministerio es una medida correcta, pero insuficiente. Es una buena noticia, es importante y prioritario, estamos de acuerdo, que se vacune a estos grupos de riesgo y de hecho nosotros aquí en Santiago a los pacientes que tienen esos factores de riesgo ya los estamos vacunando porque somos conscientes de la importancia y de la gravedad de esta enfermedad. Lo que pasa es que eso solo va a prevenir o a evitar aproximadamente un 5% de casos, incluso menos.

-Sin embargo, ni siquiera se podrá adquirir en la farmacia para que pueda ser administrada de forma libre.

-Eso en particular es una situación anómala que no tiene nada que ver con ningún criterio científico. Yo sigo insistiendo en que el contexto epidemiológico actual, y con las características de la vacuna y las de la enfermedad deberíamos trabajar para que sea accesible a todos los niños de forma gratuita a través de un calendario de vacunación universal. En este sentido, nos gustaría que aquí funcionasen modelos como los de EE UU y Reino Unido, donde estas discusiones son abiertas, transparentes y con la participación de todos los agentes que tienen algo que decir sobre este tema. Reino Unido, por ejemplo, inicialmente adoptó una posición como España pero seis meses después cambió su decisión y en este momento ha recomendado la inclusión de la vacuna y está previsto que forme parte del calendario vacunal gratuito. Y si la inclusión en el calendario de vacunas no es posible, debería ser accesible al menos para a quiera y pueda administrársela, aunque es cierto que a mí no me gusta porque no favorece la equidad sanitaria ni el mecanismo ideal de las vacunas, que son un bien de interés de salud pública.

-¿Qué incidencia tiene la meninitis B en España?

-España es una de las zonas, que aún teniendo unos números bajos, es junto con Reino Unido e Irlanda una de las zonas con incidencia más alta. Y dentro de España la distribución tampoco es igual. Hay zonas que tienen más casos que otras.

-¿Y Galicia?

-Nuestra comunidad se encuentra en la zona alta.

-¿A qué responden estas diferencias?

-No lo sabemos. Forma parte de lo que estamos estudiando. Pero siempre ha habido un comportamiento de la enfermedad en las zonas del norte mayor que en las del sur de España. Hay ciertas explicaciones. Puede ser una predisposición genética; y también factores ambientales, porque se da más en zonas periféricas y marítimas. Pero volvemos a lo mismo: esto no me permite tomar una decisión eficaz, aunque tenga un sentido médico o fisiopatológico, para hacer una vacunación selectiva.

contin